Firmeza de la piel

La pérdida de firmeza es un reflejo del envejecimiento, pero no es privativo de la edad madura.

Para conservar la firmeza basta con saber cómo funciona la piel y conocer los gestos que pueden ayudar a reestructurarla. En primer lugar, la estimulación mecánica, importantísima e insustituible. Puede provenir de dos vías: del ejercicio físico, que tonifica la masa muscular bajo la piel y tensa los tejidos y del masaje, realizando mediante presiones sin desplazar los tejidos, con la ventaja añadida de aumentar la circulación sanguínea y linfática.

En una piel joven, la dermis es elástica y turgente, pero con los años la maquinaria que permite la renovación constante se hace cada vez más lenta, perdiendo con ello flexibilidad y elasticidad.

Los reafirmantes corporales permiten obtener buenos resultados en la calidad de la piel siempre que se utilicen regular y constantemente; a partir de los 30 años, se debe alternar su uso con una hidratante, pero hay que saber que su efecto reafirmante es tenue.

Los aliados de las cremas hidratantes son los aparatos de masaje que algunas marcas tienen en el mercado. Potencian la acción del producto y, aunque su efecto es a nivel de los vasos y de las células, su acción se transmite en profundidad por medio de las terminaciones nerviosas cutáneas. Localmente, el masaje favorece la circulación sanguínea y linfática y, por tanto, acelera la nutrición de las células.

This entry was posted on Martes, Septiembre 2nd, 2008 at 7:37 pm and is filed under Cuidados de la piel y cuerpo. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.

2010 El mundo de la mujer | Design by Plantas Purificadoras · Buscador ·