Cáncer cervicouterino: Información y nueva vacuna
Posted under category "Salud y salud sexual" on Mayo 20th, 2009Author: admin
¿Qué es el cáncer cervicouterino?
El cáncer cervicouterino, una clase común de cáncer en la mujer, es una enfermedad en la cual se encuentra células cancerosas (malignas) en los tejidos del cuello uterino. El cuello uterino es la abertura del útero, el órgano hueco en forma de pera donde se desarrolla el feto, y lo conecta con la vagina (canal de nacimiento).
El cáncer cervicouterino suele crecer lentamente por un período de tiempo. Antes de que se encuentre células cancerosas en el cuello uterino, sus tejidos experimentan cambios y empiezan a aparecer células anormales (proceso conocido como displasia). La prueba de Papanicolaou generalmente encuentra estas células. Posteriormente, las células cancerosas comienzan a crecer y se diseminan con mayor profundidad en el cuello uterino y en las áreas circundantes.
Ya que en general no hay síntomas asociados con el cáncer cervicouterino, el médico debe hacer una serie de pruebas para buscar el cáncer. La primera prueba es la de Papanicolaou, que se lleva a cabo usando un pedazo de algodón, un cepillo o una espátula de madera pequeña para raspar suavemente el exterior del cuello uterino con el fin de recoger células. La paciente puede sentir algo de presión, pero generalmente no se siente dolor.
Si se encuentra células anormales, el médico tendrá que extraer una muestra de tejido (este procedimiento se conoce con el nombre de biopsia) del cuello uterino y lo observará a través del microscopio para ver si hay células cancerosas. Para efectuar una biopsia sólo se necesita una pequeña cantidad de tejido y puede hacerse en el consultorio médico. Si para hacer la biopsia el médico necesita extraer una muestra mayor en forma de cono (conización), la paciente quizás tenga que ir al hospital.
El pronóstico (posibilidades de recuperación) y la selección del tratamiento dependen de la etapa en que se encuentra el cáncer (si se encuentra en el cuello uterino o si se ha diseminado a otros lugares) y el estado de salud en general de la paciente.
Clasificación del Cáncer Cerviouterino
Una vez detectado (diagnosticado) el cáncer cervicouterino, se harán más pruebas para determinar si las células cancerosas se han diseminado a otras partes del cuerpo. Este proceso se conoce como clasificación por etapas. El médico necesita saber la etapa de la enfermedad para planear el tratamiento adecuado. Las siguientes etapas se usan en la clasificación del cáncer cervicouterino:
Etapa 0 o carcinoma in situ
El carcinoma in situ es un cáncer en su etapa inicial. Las células anormales se encuentran sólo en la primera capa de células que recubren el cuello uterino y no invaden los tejidos más profundos del cuello uterino.
Etapa I
El cáncer afecta el cuello uterino, pero no se ha diseminado a los alrededores.
etapa IA: una cantidad muy pequeña de cáncer que sólo es visible a través del microscopio se encuentra en el tejido más profundo del cuello uterino
etapa IB: una cantidad mayor de cáncer se encuentra en el tejido del cuello uterino
Etapa II
El cáncer se ha diseminado a regiones cercanas, pero aún se encuentra en la región pélvica.
etapa IIA: el cáncer se ha diseminado fuera del cuello uterino a los dos tercios superiores de la vagina
etapa IIB: el cáncer se ha diseminado al tejido alrededor del cuello uterino
Etapa III -
El cáncer se ha diseminado a toda la región pélvica. Las células cancerosas pueden haberse diseminado a la parte inferior de la vagina. Las células también pueden haberse diseminado para bloquear los tubos que conectan los riñones a la vejiga (los uréteres).
Etapa IV
El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.
etapa IVA: el cáncer se ha diseminado a la vejiga o al recto (órganos cercanos al cuello uterino)
etapa IVB: el cáncer se ha diseminado a órganos distales como los pulmones
Recurrente
La enfermedad recurrente significa que el cáncer ha vuelto (reaparecído) después de haber sido tratado. Puede volver al cuello uterino o a otro lugar.
Vacuna contra el papiloma
El cáncer cérvico uterino es considerado uno de los mayores problemas de salud pública en el mundo, especialmente en países pobres. Según cifras del Instituto Nacional de Cancerología, este mal, cuyo agente causal es el virus del papiloma humano, ocupa uno de los primeros lugares como causa de muerte entre las mujeres mexicanas.
Anualmente, en el país se diagnostican cerca de 10 mil casos con ese carcinoma, de los que se registran cinco mil fallecimientos, así como otros 10 mil casos con lesiones tempranas del cérvix, explicó la investigadora del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM y del INCan, Marcela Lizano Soberón.
Hace un par de años, salió a la venta una de las dos vacunas que se han desarrollado contra el VPH; su nombre comercial es Gardasil e incluye partículas de cuatro tipos virales: el 16 y el 18, causantes del 70 por ciento de los casos de ese cáncer, a nivel mundial; y el 6 y el 11, responsables de las verrugas genitales o condilomas.
La otra inoculación, llamada Cervarix, protege con la misma eficacia que la primera, de los tipos virales 16 y 18. La respuesta de la tetravalente (en tres dosis) Gardasil, es alta al principio, y aunque disminuye con los meses, la protección se conserva.
Aún se desconoce si la respuesta durará largo tiempo o si, al cabo de las tres dosis recomendadas, será necesario un refuerzo más. Tampoco se sabe cuál es el mínimo de títulos de anticuerpos neutralizantes que pueda otorgar protección. Se trata de algo que sigue en proceso de investigación, pero lo que sí es claro es que, para el tipo viral 18, los títulos de anticuerpos bajan más rápidamente que para el 16, explicó.
Sin embargo, los estudios muestran que las mujeres vacunadas, que no estaban infectadas previamente con los tipos virales contenidos en la inoculación, permanecen protegidas contra lesiones cervicales de alto grado.
Aplicación oportuna
Si bien es cierto que estas vacunas no pueden evitar totalmente la infección inicial por VPH, ambas inhiben las lesiones persistentes, con lo que se busca impedir el desarrollo de las lesiones precancerosas; y al menos la Gardasil, las verrugas genitales. Por ello, se recomienda su aplicación en mujeres de nueve a 26 años de edad, que preferentemente no hayan tenido contacto con el virus, dijo.
No obstante, se ha propuesto la posibilidad de utilizarla con rangos mayores de edad que también podrían beneficiarse. Se analizó a un grupo de alrededor de 55 años, y se mostró la efectividad de la vacuna en cuanto a la producción de anticuerpos, aunque los títulos son menores que los generados en mujeres más jóvenes, añadió.
Aún no se sabe cuál es la cantidad mínima de anticuerpos que puede brindar protección, pero la experiencia con otras inoculaciones especulan que, a mayor cantidad de éstos, mayor tiempo de protección. Así que es recomendable administrarla desde los nueve o 10 años pues, a menor edad, la cantidad de títulos de anticuerpos neutralizantes generados es mayor, abundó.
El papel del hombre
El hombre participa en el proceso de transmisión del VPH, pero es difícil entender su epidemiología, pues no hay estudios completos al respecto y también porque el epitelio del glande es distinto al cervical; además, se considera que la infección en los varones es más etérea que en ellas.
Se han observado casos de mujeres infectadas, en los que sus parejas sexuales pueden tener un contagio por diferente tipo de virus, o uno que no es detectado en el momento de la búsqueda, lo que sugiere que pudieron ser contaminadas en un tiempo anterior, señaló.
Una medida óptima es que la pareja asista a una revisión, pues si se manifiesta una infección, ambos deben recibir el tratamiento adecuado.
Los años de mayor riesgo para las féminas son los de la década de los 40 y hasta pasados los 50; así, una infección persistente por el Virus de Papiloma –alrededor de cuatro años– es el principal factor de riesgo para que, en un promedio de 10, aparezca una lesión tumoral, indicó.
Entre el 50 y 60 por ciento de las mujeres afectadas no desarrollan anticuerpos ni inmunidad, pero el resto sí, aunque se desconoce por cuánto tiempo. Por ello, se considera que la protección natural no será recurrente para infecciones subsecuentes del mismo, o diferentes tipos del VPH.
Las vacunas son efectivas en la prevención del cáncer relacionado, pero son exclusivamente profilácticas, es decir, si existe un contagio anterior a la inoculación, la propagación del virus seguirá su curso, alertó.
Otros tipos virales también pueden provocar carcinomas, aunque con menor frecuencia; además, aunque el 90 por ciento de las infecciones se curan y menos del cinco por ciento terminan en tumores, la enfermedad constituye un grave problema de salud pública. Por ello, se debe seguir practicando la prueba del Papanicolaou periódicamente, subrayó.
40 tipos virales
En la región anogenital, se han encontrado alrededor de 40 tipos virales del VPH. De éstos, alrededor de 20 son de alto riesgo, pues se relacionan con el cáncer cérvico uterino; de ellos, el 16 y el 18 son los más frecuentes en el mundo y ocasionan 70 por ciento de los casos.
Se consideran factores de riesgo haber tenido numerosas parejas sexuales; haber padecido otras enfermedades de transmisión sexual; haber comenzado a edad temprana la vida sexual; haber tenido numerosos embarazos y multiparidad, y el tabaquismo y el alcoholismo.
Es cáncer cervicouterino, segunda causa de muerte en mexicanas
El cáncer cervicouterino es la segunda causa de muerte en mujeres mexicanas con un promedio de 12 decesos diarios, ante lo cual la prevención es fundamental y sobre todo saber que es el Virus del Papiloma Humano (VPH) el agente precursor de ese tipo de cáncer, aseveró el Doctor Miguel Cashat, Pediatra Infectólogo certificado por el Consejo Mexicano de Pediatría.
Cashat Cruz comentó que cualquier persona que tenga actividad sexual (contacto genital) puede contraer el Virus de Papiloma Humano pero aclaró que como muchas personas infectadas por este virus no tienen signos ni síntomas, pueden transmitirlo sin siquiera saberlo.
“De hecho, este virus es más frecuente de lo que se cree ya que más del 50% de las mujeres y hombres sexualmente activos se infectarán con el VPH durante su vida”, dijo el experto.
En entrevista, el también miembro de la Asociación Mexicana de Infectología y Microbiología Clínica detalló que cuando una mujer se infecta con ciertos tipos de VPH de alto riesgo y no elimina la infección, pueden aparecer células anormales en el revestimiento del cuello uterino las cuales, si no se detectan oportunamente con la realización de la prueba de Papanicolaou, y son tratadas, dichas células anormales pueden convertirse en lesiones cervicouterinas pre-cancerosas y luego, posiblemente, en cáncer.
El investigador dijo además que el cáncer cervicouterino no se desarrolla repentinamente, sino que las células cervicales normales se desarrollan gradualmente en células pre-cancerosas y posteriormente en cáncer, la cual es una enfermedad grave y potencialmente mortal”.
A pregunta expresa, el Dr. Cashat detalló que además del cáncer cervicouterino, el VPH puede ocasionar otras enfermedades como cáncer vulvar, cáncer vaginal, cáncer de pene, cáncer anal, verrugas genitales y papilomatosis respiratoria recurrente; es decir, una enfermedad de niños y adultos también causada por el VPH Tipos 6 y 11 y es causante de la formación de verrugas en el tracto respiratorio principalmente en la laringe causando obstrucción para respirar.
Sobre las verrugas genitales apuntó que son comunes y pueden aparecer tanto en hombres como en mujeres.
“Personas que tienen verrugas muchas veces requieren de varios procedimientos para quitarlas dado que muchas veces no desaparecen con un solo tratamiento.
Las verrugas pueden llegar a ser muy molestas y vergonzosas para el paciente y su pareja”, expuso.
Y es que de acuerdo con el Gerente Medico de Infectología y Vacunas Merck Sharp & Dohme (MSD), entre las medidas preventivas para la transmisión del Virus de Papiloma Humano es realizarse el Papanicolaou una vez al año, toda vez que permite detectar en forma temprana lesiones causadas por tipos de VPH y reforzar con herramientas actuales como la vacunación.
Sobre este tema Cashat Cruz detalló que esta vacuna –que es la más utilizada a nivel mundial–, ayuda a proteger contra los tipos de VPH más comunes: los tipos 16 y 18 que causan el 70% de todos los cánceres cervicales y los tipos 6 y 11 que causan el 90% de las verrugas genitales.
“Además es la única aprobada por la máxima autoridad regulatoria de Estados Unidos, la FDA, porque ha demostrado proteger contra otros 10 tipos causantes de cáncer cervicouterino no incluidos en la vacuna, gracias a la protección cruzada que ofrece”.
De acuerdo con el Doctor Miguel Cashat, la vacuna contra VPH Tipos 6, 11, 16 y 18 se ha estudiado en más de 24,000 pacientes de 16 a 45 años de edad.
“En estos estudios se demostró que la vacuna es muy segura y 98% eficaz contra el cáncer cervicouterino, 100% vs Cáncer vulvar, y Cáncer vaginal así como 99% eficaz contra verrugas genitales y a la fecha se han distribuido más de 40 millones de dosis se han distribuido a nivel mundial”.
Incluso explicó que se recomienda la aplicación de la vacuna en mujeres de 9 a 45 años de edad y en hombres de 9 a 17 años de edad.
“El esquema recomendado de vacunación es a los 0, 2 y 6 meses y cabe destacar que deben aplicarse las 3 dosis que le recomiende su médico para obtener la protección adecuada”.
Finalmente comentó que “en caso de que tengas o hayas tenido una infección por VPH la vacuna ha demostrado proteger contra los otros tipos que no causaron la infección.
En otras palabras, se puede aplicar la vacuna en pacientes que hayan tenido una infección por el del Virus del Papiloma Humano para proteger contra otros tipos que no hayan causado la infección pero es fundamental comentarlo con su médico”, concluyó el Cashat Cruz.
—00—-
Acerca de MSD MSD es una compañía farmacéutica global, dedicada a la investigación, cuya prioridad son los pacientes.
Fundada en 1891, MSD descubre, desarrolla, fabrica y comercializa vacunas y medicamentos en más de 20 categorías terapéuticas.
La empresa también dedica enormes esfuerzos a mejorar el acceso a los medicamentos mediante programas de largo alcance que no sólo donan los medicamentos de MSD, sino que ayudan a distribuirlos a las personas que los necesitan.
Adicionalmente, MSD publica información de salud objetiva sin fines de lucro. Si desea más información, visite www.msd.com.mx Contacto: Edelman México Mónica Fiesco / Magali Palomar monica.fiesco@edelman.com / magali.palomar@edelman.com T. 5350 1542 / 5350 1529











